dilluns, 16 de juny de 2008

La auténtica matanza de texas

La verdadera història del asesino de "la matanza de texas".

Edward Theodore Gein (27 agosto 1906 - 26 de julio de 1984) fue uno de los asesinios en serie más brutales de los Estados Unidos. Únicamente se probaron dos asesinatos cometidos por él (los de Mary Hogan y Bernice Worden), pero debido a su afición a conservar cadáveres, tanto los de sus víctimas como los que desenterraba, y a fabricar con ellos mobiliario y ropa se generó un gran impacto alrededor del descubrimiento de sus crímenes, en esa época la gente no estaba preparada para ver sus crimenes, un ejemplo es que en los tiempos de los crimenes de Ed Gein, no se podían mostrar a las parejas en televisión durmiendo en la misma cama, pero la gente quedo tan horrorizada, que eso ya no parecía tener ninguna importancia.

Los agentes de policía que investigaban la desaparición el 16 noviembre de 1957 de Bernice Worden, dependienta de la ferretería de Plainfield,Wisconsin, sospecharon que Ed Gein estaba envuelto en el caso. Cuando entraron en su casa, encontraron el cuerpo de Worden colgado de los tobillos, decapitado y abierto por el torso. También encontraron cabezas humanas en el dormitorio, piel usada para hacer pantallas de lámparas y asientos, calaveras convertidas en platos de sopa, un corazón humano en una sartén, un collar de labios humanos, un chaleco hecho de vagina y pechos, y muchos más objetos hechos de partes de cuerpos humanos incluido un cráneo que servía de cenicero y un cinturón hecho con pezones. El asesino hasta mantenía relaciones sexuales con los cadáveres

Su creación más llamativa fue el vestuario completo fabricado con piel humana, incluyendo pantalones, un torso con pechos, y varias máscaras.

Al ser interrogado, Ed Gein admitió que abría las tumbas de mujeres recientemente fallecidas y robaba los cuerpos, llevándolos con su furgoneta a su casa donde curtía las pieles para hacer sus macabras posesiones. También admitió haber asesinado a Mary Hogan, una camarera desaparecida desde 1954. Nunca fue probado ni admitido por él que cometiera canibalismo, y también negó haber practicado sexo con los cadáveres, aduciendo que "Olían muy mal".

Fue declarado enfermo mental y pasó el resto de sus días en una institución psiquiátrica donde destacó por su buena conducta y falleció por causas naturales.

Se cree que su posesiva madre Augusta, una fanática religiosa que se esforzaba por impedir cualquier influencia ajena a la suya propia sobre sus dos hijos, fue en parte lo que causó su trastorno mental. Augusta fue el último miembro de la familia cercana de Ed en morir en 1945, y este tapió por algún motivo su habitación.

Mientras Ed Gein se encontraba detenido, su casa ardió hasta los cimientos, seguramente por un incendio provocado. Su furgoneta se llegó a subastar y quien la compró hizo buen negocio con ella por varias ciudades, cobrando por ver su interior lleno de sangre y restos humanos.

Gein murió en el verano de 1984 a la edad de 77 años.