diumenge, 6 de juliol de 2008

BIGFOOT

Los testigos generalmente indican características similares: una gran criatura simiesca bípeda, normalmente de una altura de 2,1 a 2,7 m (7 a 8 p) con amplios hombros y estructura robusta. La cabeza es pequeña, puntiaguda y baja; en ocasiones, se habla de una cresta en la parte superior el cráneo. Los ojos se describen generalmente como pequeños y ocultos bajo una frente pronunciada. A excepción de la cara, manos y pies, una fina capa de pelo cubre su cuerpo, de color normalmente marrón o negro, aunque tiende a ser rojizo, arenizco o con brillos plateados.

El antiguo jinete de rodeos Roger Patterson vio su sueño hecho realidad el 20 de octubre de 1967 cuando, después de permanecer por más de siete días acampado junto a su amigo Bob Gimlin en las regiones boscosas del noreste de California, cerca de la frontera con Oregon, encontró lo que andaba buscando. Ambos se dirigían hacia el norte, atravesando el arroyo de Bluff que desemboca en el río Klamath, cuando vieron un gran animal oscuro sentado en la orilla al otro lado de la quebrada. Los caballos se encabritaron y el de Patterson tiró a su jinete. Cuando éste logró ponerse de pie, echó mano de su cámara y pudo rodar, a una distancia de unos veinticinco metros (en otros textos dice cincuenta metros), poco más de un minuto de película (pues la cinta estaba prácticamente agotada), cuyos fotogramas muestran algunas de las imágenes que acompañan a estas líneas.

Molde de una huella en yeso del Bigfoot que fue filmado en 1967 en Bluff Creek, California por Patterson. Después de la aparición del ser, dejó en el lugar numerosas pisadas que fueron posteriormente sacadas en molde. Obsérvese el descomunal tamaño de la huella la cual mide unos 40 cm, en comparación del pie de un ser humano que tan sólo mide unos 25 cm.