diumenge, 10 d’agost de 2008

EL PERRO QUE NUNCA DEJÓ DE LADRAR


Hace ya cuarenta años, en una región de España poblada por payeses agricultores, sucedió un fenomeno que aún en la actualidad sigue sin resolver.
En los terrenos agrícolas de una família de payeses, había una gran piscina la cual utilizaban para emplear su sistema de riego por sus tierras. Pues bien, una noche de luna llena un perro de gran
embergadura quiso beber agua de la piscina, pero se balanceo demasiado y se cayó dentro.
La piscina solo estaba la mitad llena pero era muy honda, y el perro se ahogó.

La mañana siguiente la familia de payeses en
contraron unos rasguños que formaban extraños símbolos en las paredes de la piscina. Y des de aquel día cada noche de luna llena por los alrededores en donde ocurrió el suceso se oyen los llantos de un perro . . .