diumenge, 15 de març de 2009

UN JOVEN MATA A 15 PERSONAS EN UNA ESCUELA ALEMANA


Marzo de 2009:

Al menos quince personas han muerto hoy en un colegio de la localidad alemana de Winnenden, en el suroeste del país, por los disparos de un joven de 17 años, alumno del mismo centro. El chico ha muerto después de un tiroteo con la policía en un supermercado de Wendlingen, a 40 kilómetros del lugar de la masacre, en el que resultaron heridos dos agentes.El terrible suceso se produjo a las 09.30 hora cuando el chico asaltó el colegio y comenzó disparar en todas las direcciones. El autor del crimen, que vestía un uniforme paramilitar negro, disparó de manera indiscriminada en el colegio de enseñanza media Albertville. Después del ataque, huyo a pie al centro de Winnenden, una localidad de unos 27.600 habitantes a 20 kilómetros al noreste de Stuttgart, lo que provocó una persecución durante más de tres horas.La policía detalló que un total de doce personas resultaron muertas —nueve alumnos y tres profesores—, y varias heridas de distinta consideración por los disparos del joven

El primer comunicado policial detalla que otra persona murió por los disparos del joven ya fuera del centro escolar, mientras las dos últimas víctimas mortales fueron asesinadas en el supermercado donde finalmente fue acorralado por los agentes. Anteriormente y durante su huida, el joven secuestró al conductor de un vehículo, que liberó posteriormente para continuar solo su fuga.Mientras se producía la persecución, en la que participaron centenares de agentes con todo tipo de vehículos, también helicópteros, la policía asaltó la vivienda familiar, donde el padre del joven guarda, al parecer, una gran colección de armas.El joven cursó, al parecer hasta el año pasado, estudios en el colegio de enseñanza media Albertville, que cuenta con unos mil alumnos a las afueras de Winnenden, ciudad de unos 25.000 habitantes.Nada más producirse la masacre en el centro escolar acudieron al lugar docenas de vehículos de los bomberos, ambulancias y policías, que procedieron a la evacuación total del colegio. Mientras las ambulancias llevaban a los heridos a hospitales cercanos, comenzaban su trabajo psicólogos de la Cruz Roja, que atendieron a los alumnos conmocionados por los sucesos, así como a las familias de las víctimas.